Como cada año, los días 24, 25 y 26 de mayo marcan un cambio de realidad en el pueblo costero de Saintes Maries de la Mer situado en pleno corazón de la Camarga francesa. Allí acuden fieles a la cita ciudadanos del mundo con ganas de sentir la vida en estado puro. Amantes de la historia, la tradición, la religión, la energía humana y la luz inigualable del Mediterráneo. Pero los protagonistas reales de este torbellino de emociones vienen representados por el pueblo gitano y su amor acérrimo por Santa Sara. La imagen de Santa Sara está rodeada de misterio respecto a su origen. Para el pueblo gitano, Sara era una esclava que embarcó desde Tierra Santa huyendo de la persecución hacia los cristianos. En el mismo barco viajaban mujeres ilustres como María Magdalena, Santa Marta y las también veneradas en Saintes Maries de la Mer, María Jacobé y María Salomé.
Durante la travesía pasaron penurias de hambre y estuvieron a punto de hundirse por la fuerza del mar. Entonces Sara hizo la promesa a Dios que si llegaban con vida jamás se volvería a quitar su pañuelo. Actualmente la figura de Santa Sara se encuentra en la cripta de la Iglesia Nôtre Dame de la Mer. Allí recibe multitud de pañuelos de mujeres que buscan su bendición para quedar embarazadas.
Santa Sara “Kali” es considerada la patrona de los gitanos y los viajeros.