Caminar por Nepal. Iniciar cualquier ruta de trekking es una pequeña aventura, un descubrimiento, un placer sensorial. Partir de una altura de 1500 metros sobre el nivel del mar y poder alcanzar los 5000 metros de los pasos más elevados. Olvidemos nombres, etapas o desniveles. Nepal tiene magia y descubrirlo es mágico. Podemos elegir los recorridos acorde a nuestros propios intereses, de un modo libre los más populares o a través de una agencia los restringidos. En cualquier caso, todos ellos están llenos de interés y fascinación. Nepal dibuja el territorio de la sonrisa a través de sus habitantes y de los propios viajeros. Sencillez y belleza. Levantarse, desayunar y salir a recorrer su naturaleza implacable de la mano de bosques, ríos, gargantas y por supuesto montañas. Un territorio que seduce y atrapa, una pausa temporal entre la tierra el cielo.