Se transporta al año 1659, cuando se firmó el Tratado de los Pirineos entre las coronas de España y Francia en las aguas del Río Bidasoa (Gipuzkoa). A partir de ahí, siglo XVII, se delimitaron las fronteras que conocemos hoy en día. Se trata de un recorrido histórico-socio-cultural en la línea divisoria lleno de disputas, tradiciones, anécdotas y rivalidades entre vecinos. El recorrido se dirige por toda la línea de los Pirineos: Perpignan, Cerdanya francesa, Hendaye, frontera de Vielha, Perthus, Andorra, Pirineo Navarro y Pirineo Catalán.